sábado, 29 de enero de 2011

ENCUENTRO CON LA VIOLENCIA 97


La Convivencia Social
Frente a la violencia, que es nuestro tema central, es necesario para combatirla con éxito la convivencia social, que se logra educando para hacer posible la vida y la felicidad. Para todos los días y para toda la vida, para construir un orden donde todos podamos ser felices. Aprender a no agredir al otro es la base de todo modelo de convivencia social y de todo modelo de convivencia social. Discuta y defienda su punto de vista sin herir al otro. Sea fuerte sin perder la ternura y la compasión por el otro. Reconozca que los demás son diferentes y pueden ser su complemento o su opositor, pero no su enemigo.
Aprender a comunicarse es también la base de la autoafirmación personal y grupal. Exprese sus puntos de vista, pero también escuche el de los otros, así habrá reconocimiento mutuo. El medio básico del  reconocimiento es la conversación. Recuerde que una sociedad que aprende a comunicarse aprende a convivir. Aprender a interactuar es la base de los modelos de relación social. Todos somos extraños hasta que aprendemos a interactuar. Aprender a interactuar supone varios aprendizajes: Acérquese a los otros. Comuníquese con los otros, reconociendo los sentimientos y los mensajes de ellos, logrando que se reconozcan los suyos. Comparta con los otros aceptando que ellos están con usted en el mundo, buscando y deseando ser felices y aprendiendo también a ponerse de acuerdo y a disentir, sin romper la convivencia. Disfrute la intimidad y ame a los otros. Sobre todo aprenda a percibirse y a percibir a los otros como personas que evolucionan y cambian en sus relaciones guiados siempre por los Derechos Humanos.
Base de la política y de la economía es aprender a decidir en grupo, es muy importante. Logre la decisión en grupo a través de la concertación. La concertación es la selección de un interés compartido que al ubicarlo, fuera de cada uno de nosotros, hacemos que nos oriente y nos obligue a todos los que lo seleccionamos, a buscar la participación directa o indirecta de todos a los que va a comprometer la decisión. La concertación genera obligación y sirve de orientación para el comportamiento. El grado de convivencia de una sociedad depende de su capacidad de concertar intereses de una forma participativa a todo nivel.
Aprender a cuidarse es la base de la autoestima y el respeto. Cuide, proteja y respete su vida y la de sus semejantes. Preocúpese por cuidar el bienestar físico y psicológico de sí mismo y de los otros. Rechace los actos violentos contra si mismo y los demás. No haga justicia por mano propia.
Aprender a cuidar el entorno es el fundamento de la supervivencia. Acepte que todos somos parte de la naturaleza y el universo, pero que, en ningún momento, somos superiores a ellos. No somos los «amos de la naturaleza». Preserve y haga buen uso de los recursos naturales. Cuide los lugares donde vive, trabaja y se divierte. La convivencia social implica también aprender que para nosotros no es posible sobrevivir si el planeta muere, y el planeta tierra no puede sobrevivir como «nuestra casa» sin nuestro cuidado.
Aprender a valorar el saber cultural, es la base de la evolución social y cultural. Valore sus costumbres, tradiciones y su historia. Entienda que el ser humano no solo evoluciona biológicamente, sino que también cambia a medida que su cultura se transforma. Comprenda que sus saberes y conocimientos son tan válidos e importantes como los de otros.

ENCUENTRO CON LA VIOLENCIA 96


LA VISUALIZACIÓN CREATIVA
El embrollo de manejar problemas tan complejos generados por la agresividad, y en general, la violencia, nos ha llevado a desarrollar métodos para llegar a nuestro interior, y mirar como estamos, pues a decir verdad, de ello depende mucho nuestro estado de normalidad interior. Algo que tenemos que cuidar necesariamente para vivir bien, cada minuto de nuestra vida. Minutos que no podemos perder, porque no podemos regresar al pasado. Vivimos en el ahora, ¡y ya!.
No sé por qué, pero lo más sencillo es lo más difícil de hacer. Veamos: ponte cómodo. Deja a un lado los pensamientos negativos y las cosas malas que rodean tu vida. Deja atrás los miedos y las dudas. Deja de lado los pensamientos negativos y las cosas malas que rodean tu vida. Enfócate y haz una lista de las cosas pequeñas y simples que Dios y la vida te han dado, agradeciendo por ellas. Enfócate especialmente en tus cualidades y dones. Busca cualquier cosa que te pueda hacer sentir bien o te de tranquilidad en este momento.
Usa toda tu imaginación y creatividad para hacer una imagen vívida, colorida y descriptiva de lo que quieres lograr. Trata de ver y experimentar la imagen con todos tus sentidos: huélela, pálpala, siéntela, obsérvala. Pinta la imagen que estás imaginando o recorta de una revista alguna imagen que lo represente. Carga esa imagen contigo o déjala en un sitio fijo donde puedas verla continuamente.
Estoy seguro que muchos de nosotros no podemos hacer estas indicaciones, con la voluntad y la perseverancia necesaria para conseguir el  resultado positivo que buscamos. Es como pedirle a un niño que se esté quieto. A las señoras del costurero que se callen, o que no hablen al tiempo.
Lograr meditar 10 minutos, con los ojos cerrados, la respiración toráxica consciente, encerrados en un cuarto a oscuras, con el celular, el computador, el teléfono y el Blackberry apagados, es lo que llamamos un posible imposible.

Pero tenemos que saber que la visualización creativa nos ayuda a comprender y a apreciar mejor los principios y las leyes naturales que  rigen la acción de nuestro universo, y nos ayuda a usar estos principios de la manera más consciente, imaginativa y creativa, atrayendo abundancia a nuestras vidas.
No puedes usar esta técnica para controlar el comportamiento de los demás, o lo que vaya en contra de la voluntad de ellos o de su libre albedrío. El regalo que la visualización nos da es poder destruir nuestras barreras internas, nuestros miedos y dudas que se hallan en oposición al estado de consciencia natural de nuestro ser, que es el amor, y así poder realizarnos como personas libres y manifestar nuestros aspectos más positivos a los demás.
Cierra los ojos, y lleva esa imagen al entrecejo. Trata de fijar todos los detalles del dibujo en tu memoria. Abre los ojos y compara los detalles con el dibujo que has realizado. Pídele con toda tu fe esto que deseas materializar a ese ser superior, a la energía o a aquello en lo que crees.
Desplázate en el tiempo. Ve al futuro y siente, con toda tu pasión y con toda tu fuerza, que eso que quieres ya lo conseguiste. Imagina el momento cuando lo estás consiguiendo. Imagina cómo es el sitio, con qué personas estás, cómo es el clima, etc. Vuelve a tu presente, alegre, contento y feliz. Deja que las cosas fluyan. No te aferres a aquello que pediste, porque sufrirás. Si te aferras a eso, no le darás la oportunidad al universo de que te lo entregue. Continúa disfrutando lo que tienes en tu presente. Siempre existen cosas bellas que puedes disfrutar mientras obtienes otras mejores.
Tienes que estar totalmente abierto y receptivo, y utilizar tu intuición para reconocer las señales que el universo te está mandando. Cuando sientas que ellas se están manifestando en tu vida, no dudes en actuar con toda tu convicción. Tienes que estar totalmente seguro de que eso te va a llegar.
Lo más importante dentro de este proceso es tu forma de sentir, ya que de acuerdo a esos sentimientos podrás comprender y dirigir tus pensamientos. Todo este proceso debes realizarlo diariamente, cada vez más consciente. Cuantas veces puedas, mejor. Este es un proceso que tomará algún tiempo; por tanto, debes convertirlo en un hábito. Lo importante de este proceso es el disfrute de cada paso que das en la consecución de tu sueño. Es sentir la magia de la vida mientras estés en el proceso.
No puedes pedir nada que vaya en contra de la voluntad de otras personas ni de su libre albedrío. Por eso  al aplicar esta visualización, el éxito radica en que siempre te enfoques en lo positivo que quieres atraer a tu vida. Tienes que ser congruente y estar en la misma frecuencia con lo que quieres materializar. Cuando lo que estás pensando, lo que estás sintiendo y lo que quieres atraer a tu vida vibran en una misma frecuencia, lograrás atraerlo. Si piensas de manera positiva, si te sientes feliz y la imagen que quieres de tu vida está llena de pasión, amor y agradecimiento, te sentirás maravilloso, y eso será lo que obtendrás. Cuando te llegue algo negativo, inmediatamente debes reemplazarlo por esta imagen positiva que has creado.
La visualización creativa puede ser manejada para hacer una transformación interna y profunda de tu mundo, para que tu espíritu pueda crecer y expandir la consciencia.





ENCUENTRO CON LA VIOLENCIA 95


LA AGRESIVIDAD

La agresividad es un fenómeno complejo. Unos dicen que es innato y otros que es adquirido. La agresividad en psicoanálisis es una PULSIÓN, que definida por el diccionario es energía psíquica profunda que orienta el comportamiento hacia un fin y se descarga al conseguirlo, produciendo un ofendido, un herido o un muerto a bordo.
La agresión activa se divide en física y verbal. La física que se traduce en golpes y heridas, y en golpes a un sustituto de la víctima, como cuando el victimario no mata al agredido, sino a su mamá, para que le duela más. Y la agresión activa verbal en insultos directos, con el famoso HP, indio sarrapastroso, viejo hijuemadre, etc.; y en murmuración indirecta, como cuando nos referimos al agredido como un hijo de la gran casualidad, cuando hablamos de él a las otras personas.
La agresión pasiva física directa se produce al impedir un comportamiento normal de resperto al otro, como debe ser normalmente. Y la pasiva física indirecta en un rechazo a participar en un comportamiento de homenaje al agredido, como cuando nos negamos a ofrecer un homenaje al HP ese, ¡de marras!
La agresión pasiva verbal  directa se produce cuando hay negativa a hablar, diciendo a los otros que estamos con pajita en boca: y la indirecta en negativa a conformarse con el perdón que nos pide el ofendido o el agresor en potencia.
Como podemos ver, el enredo que mantenemos en el interior es tremendo. Lo único que sabemos cierto es que se presenta y de qué manera, para cogernos al menor descuido y meternos en el enredo madre de la vida. Pero en esas nos la pasamos sin meditar.
Somos como un gusano de seda… realizamos un complejo proceso con el hilo de seda para formar el capullo o crisálida, para dejar de ser gusano y transformarnos en mariposa… Esto es correcto en las larvas de seda. Pero en los humanos, quedamos envueltos en el hilo de nuestras creencias, que hemos formado con antipatías, malos humores, odios, resquemores, envidias, en fin, con la agresividad innata que tenemos consciente o inconsiente; de tal maneras que no podemos romper la crisálida para llegar a ser mariposa, y librarnos de tanta plaga de impedimentos que nos impiden volar.
Por eso es clave que miremos nuestra agresividad. Es bien difícil. Complejo… El gusano de seda teje su crisálida con un hilo que puede llegar a medir 1500 metros de largo. El capullo de los seres humanos no tiene medida ni tiempo. Siempre está presente a lo largo de toda la vida.
LAS PERSONAS DE AVANZADAS EDAD

Podemos traer el ejemplo de la agresividad en los viejos, para ver otro aspecto más, con frecuencia bien visible. Al envejecer, las personas viejas se acercan a lo que han construido durante su vida. Si la agresividad fue lo que caracterizó los rasgos de su personalidad, puede costarle mucho trabajo cambiar. O también puede corresponder su estado al causa­do por una afección. Es lo que sucede en el caso del anciano que, habitualmente dulce y afectuoso, se vuelve desagradable, irritable, hostil e, incluso, verbal y físicamente agresivo. En cam­bio, cuando el anciano, conocido por su mal carácter, manifies­ta una agresividad cada vez menos pronunciada que aquella a la que todo el mundo se había acostumbrado, encontramos un cambio positivo, que va a mejorar su calidad de vida.

Pero la agresividad en el anciano puede acompañar otras afecciones. Los episodios agresivos no son raros en la de­mencia de Alzheimer. La agresividad es susceptible de apare­cer en un contexto de desorientación y trastornos importan­tes de la memoria. Un cáncer, a través de sus localizaciones cerebrales secundarias (metástasis), puede comportar tras­tornos del comportamiento con agresividad. El sujeto de edad avanzada, habitualmente sosegado, que encuentra difi­cultades para expresar lo que siente, puede manifestar acce­sos bruscos de agresividad en caso de dolores intensos.

Así, el enfoque médico de las personas de edad avanzada constituye una especialidad de pleno derecho en el mismo grado en que lo es la psiquiatría infantil y de la adolescencia. La agresividad ocupa en ella un lugar particular y debe ser explorada para poder apaciguarla.

Hemos visto que la agresividad puede presentar también consecuencias positivas, y eso merece ser subrayado. Un mundo sin agresividad es ilusorio, porque forma parte de la vida. Simplemente, siempre se puede intentar volver más fa­vorables sus consecuencias. Las soluciones propuestas  pueden parecer insignificantes comparadas con la extensión de las manifestaciones de la agresividad, pero la emergencia de consecuencias positivas comienza ante todo a nivel individual. Si, después de haber leído este texto, tu mirada sobre la agresividad que te rodea y habita en ti ha cambiado, habrá cumplido su misión. Sentirás, quizá, tanta empatía hacia tu prójimo, como hacia ti mismo, y todos los días te sor­prenderás encontrar en ti la agresividad que debes controlar... Es pues un ejercicio de carácter, una experiencia que forma la personalidad humana, cuando es consciente y es dominada totalmente. Es cuando no ladramos como los perros, o gruñimos como los tigres.

ENCUENTRO CON LA VIOLENCIA 94


LA ACTITUD

     Es probable que la violencia se pueda mitigar, y hasta desaparecer, si las naciones estudian la actitud  de sus pueblos, y logran una conversión racional, basada en la democracia, que nace al pasar la persona humana de súbdito a hombre libre. ¿Pero qué es hombre libre? Un sujeto con derechos y también con obligaciones. Gandhi dice: el cumplimiento de nuestras obligaciones, es lo que genera nuestros derechos. Y esas obligaciones, lo vamos a ver, se cumplen cuando los seres humanos trabajan, producen, no son burócratas, producen, generan la riquezas de sus países.
       Investigaciones demuestran que la diferencia entre los países pobres y los ricos no es su edad… o su antigüedad. Esto puede ser demostrado por países como India y  Egipto, que tienen más de  3000 años y aún son muy pobres. Por otro lado, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, que hace 150 años eran  desconocidos, hoy son países desarrollados y ricos.  La diferencia entre países pobres y ricos tampoco reside en los recursos naturales disponibles. Por ejemplo Japón posee un territorio limitado, 80%  montañoso, inadecuado para la agricultura y la cría de ganado, pero es de las economías más grandes del mundo.  Este  país es como una inmensa fábrica flotante, importando materia prima de todo el mundo y exportando productos manufacturados.
     Otro ejemplo es Suiza, que no produce cacao, pero  tiene el mejor chocolate del mundo. En su pequeño territorio cría animales y cultiva el suelo durante apenas cuatro meses al año. No obstante, produce lácteos de la mejor calidad.  Es un país pequeño que ofrece una imagen de seguridad, orden y trabajo, que lo transformó en la caja fuerte del mundo. Ejecutivos de países ricos que se relacionan con sus pares de países pobres evidencian que no hay diferencia intelectual realmente significativa. La raza o el color de la piel tampoco son importantes: inmigrantes calificados como perezosos en sus países de origen son la fuerza productiva de países europeos ricos.
CUESTIONARIO
Hay una serie de preguntas que debemos hacernos, como por ejemplo estas: ¿Qué opina usted de la actitud? ¿Cree que el país mejoraría si la gente produjera más? ¿En su entender qué hay que cambiar de la actitud de los colombianos? ¿Cuáles son las virtudes que se requieren para tener una buena actitud? ¿Ser violento es tener una buena actitud? ¿Usted cree que tener adicciones es tener buena actitud? ¿Para ser feliz hay que tener buena o mala actitud?
Las respuestas pueden ser las siguientes, pero claro que valen más las que tenga cada persona a su manera. ¿En dónde está entonces la diferencia entre tener buena o mala actitud? ¿Entre escoger la adicción como medio de felicidad y tener una actitud sana? ¿Entre vivir en paz y en guerra? ¿Entre pedir limosna y trabajar?
  La diferencia es la actitud de las personas, moldeada a lo largo de los años por la educación y por la cultura.  Al analizar la conducta de las personas en los países ricos y desarrollados, constatamos que la gran mayoría sigue los siguientes principios de vida para tener una buena actitud frente a vivir feliz: La ética, como principio básico. La integridad. La responsabilidad. El respeto a las leyes. El respeto por los derechos de los demás ciudadanos. El amor por el trabajo. El esfuerzo por el ahorro y la inversión. El deseo de superación. La puntualidad.
En los países pobres apenas una minoría sigue esos principios básicos en su vida diaria.  No somos pobres porque nos falten recursos naturales o porque la naturaleza fue cruel con nosotros. Yo sugiero a quien tenga la voluntad de querer cambiar a nuestra patria, que nos agrupemos por este medio (Internet) y empecemos a hacer «COLOMBIA NUEVA ACTITUD».
POR EJEMPLO: Buscar a QUIENES están en condiciones de ayudarnos a cambiar LA ACTITUD.  Llegar a QUIENES influyen con mayor incidencia en esa ACTITUD que observamos es la causa de todos los problemas. Apoyarnos en quienes pueden influir en el mayor número de colombianos para propagar la NECESIDAD URGENTE de cambiar la ACTITUD del colombiano común. Buscar que el Gobierno, las religiones, los políticos, las universidades, colegios, escuelas,  empresas, banca, comercio, medios de publicidad, prensa, etc., etc. orienten su misión, visión y objetivos hacia MEJORAR LA ACTITUD DE LOS COLOMBIANOS en una forma franca y abierta;  considerando nuestra situación presente como una verdadera DEBILIDAD y causa de nuestro SUBDESARROLLO.
¿Recuerdan la GRAN CAMPAÑA DEL JAPON POR «LA CALIDAD»?  Iniciemos TODOS, la mejor campaña colombiana por «LA ACTITUD», y  pronto seremos mejores que cualquier país del mundo, porque tenemos todo cuanto les falta a los demás. ¿COMO LOGRARIAMOS LO ANTERIOR?  Enviando positivos mensajes a todos, hablando permanentemente de la necesidad de cambiar y hacer cambiar la ACTITUD en los demás, SIN INTERES PERSONAL.  Solicitando permanente e insistentemente a quienes pueden, que emprendan el cambio.
     Esforzándonos por que este propósito no sea individual ni únicamente de una colectividad, sino de TODOS LOS COLOMBIANOS.  No escatimar esfuerzo para DEMOSTRAR a todos que el MEJORAMENTO DE LA ACTITUD ES PRIORITARIO o seguiremos siendo considerados SUBDESARROLLADOS. Elijamos a los políticos que incluyan estos propósitos en sus planes de gobierno.  Somos pobres porque nos falta actitud. Nos falta voluntad para cumplir y asumir esos principios de funcionamiento de las sociedades ricas y desarrolladas.
     SOMOS ASÍ, POR QUERER LLEVAR VENTAJA SOBRE TODO Y TODOS. SOMOS ASÍ POR VER ALGO QUE ESTÁ MAL Y DECIR: «NO LE PARES BOLAS.» DEBEMOS TENER ACTITUDES Y MEMORIA VIVA. SOLO ASÍ CAMBIAREMOS LA COLOMBIA DE HOY.
     Si usted NO CAMBIA DE ACTITUD nada le va a pasar. Su mascota no va a morir, usted no perderá su trabajo, no va a tener siete años de mala suerte y tampoco se enfermará. Si usted ama a su país CAMBIE DE ACTITUD!!! Probablemente usted es una de esas personas que hace la diferencia y lucha por cambiar una sociedad corrupta y sin principios. Pero, no olvide que hay muchos que todavía necesitan entender que la falta de principios es la raíz de la miseria.

ENCUENTRO CON LA VIOLENCIA 93


EL PERDÓN

Este es otro punto importante en el comportamiento de las personas violentas que nadie estudia. Hace dos mil años Jesús dijo que deberíamos amar a nuestros enemigos, y esto ha sido imposible, por motivo que no nos enseñaron a perdonar y a conciliar. Nadie se toma ese trabajo. ¡Qué pereza! Y cuando lo hacemos, nos queda en falso, pues en el interior nos decimos de dientes para afuera, sí, perdonamos. Pero de dientes para más adentro, donde está Jesús, no lo hacemos, pues nos queda la rasquiña del resentimiento, que es superior a una montaña como el Everest.
Jesús es el mejor maestro para desenmascarar el falso perdón y avanzar en el camino del entendimiento y la reconciliación. Solo así podemos renovarnos y ser libres, destruir la culpa, soltar la rabia y encontrar sosiego.
Falso perdón es negar la ira, no reconocer las heridas y engañarnos con un perdón rápido y superficial. Falso perdón es seguir de víctimas cuando la salida está en valorarnos y tomar el control de la vida. También es falso perdón culparse o culpar, ya que la culpa enferma, paraliza y aprisiona. Falso perdón es decir «perdóname» sin sentirlo y sin un firme propósito de mejoramiento. Auténtico perdón es soltar la ira, asumir el dolor, tomarse el tiempo necesario y llegar hasta las raíces del mal.
Auténtico perdón es responder con el alma, con todo el corazón. Auténtico perdón no es olvidar, sino recordar en paz; es nunca verse superior a nadie puesto que el perdón es un acto de amor y humildad. Auténtico perdón es ponerse en el lugar de los otros, verlos con los ojos de Dios y aceptar que hacen daño porque apenas están descubriendo las delicadas leyes del universo y el espíritu. Están aprendiendo que aunque Dios no juzga y es pura compasión, todo lo que uno siembra lo ha de cosechar. Auténtico perdón es ver al otro en uno, verse uno en el otro y ver a Dios en los dos, sin un solo atisbo de separación.
Las etapas que una persona cumple para perdonarse y perdonar son personales y de ninguna manera pretendemos establecer un procedimiento único. Sin embargo, puede hablarse de ciertas vivencias que habitualmente se dan en el ejercicio de perdonarnos y perdonar. Las denominamos reglas de oro porque aquel que las practica progresa en su camino, se libera de viejas ataduras y rompe el arnés de las culpas y los rencores.
Perdonar es un arte que pide tres cosas: querer, actuar y persistir. Usted mismo se pone límites cuando dice «no puedo» y levanta murallas más altas que la muralla china cuando se repite «no quiero». Lo invito a meditar este pensamiento de Henry Ford: «cuando creo que puedo tengo la razón y cuando creo que no puedo también tengo la razón». Crea que sí puede y entréguese a hacer la meditación con ganas, con pasión. Eso es querer. ¿Acaso hay barreras insuperables para aquel que quiere algo con fuerza y entrega?
Querer es mucho más que alimentar un deseo vago. Querer es ir más allá del síndrome del «ía», delatado en expresiones como: me gustaría, lo haría, lo intentaría. Y algo más, no sólo se trata de querer sino también de perseverar en el intento. El perdón se logra con estas herramientas: práctica, práctica y práctica. Por eso se habla de procesos. Es una alquimia en la que usted transmuta en oro el plomo del odio a través de distintos procedimientos. Usted hace magia y la disfruta: nadie se ejercita más que un mago para poder hacer sus trucos.
Hay 9 reglas de oro para el proceso del perdón. Memorícelas y reflexione sobre cada una de ellas con profundidad, cada vez que tenga que hacerlo, y le aseguro que va lograr mucho. Eso sí en la medida que uno sea honesto consigo mismo.
Primera regla: Puedo perdonar si quiero y me dedico a perdonar. Segunda regla: Nada es imperdonable. Tercera regla: Perdonar de corazón pide una nueva visión, una mirada compasiva y comprensiva. Cuarta regla: Nadie es malo, simplemente está equivocado. Quinta regla: El perdón sólo sana y libera cuando es profundo. Sexta regla: Para perdonarme debo ser bueno conmigo mismo. Séptima regla: Dios es el mejor maestro del  perdón. Octava regla: Perdonar no necesariamente es olvidar. Novena regla: El perdón no siempre pide reconciliación.
Memorizar estas 9 reglas es fundamental para repetirlas, y reflexionar personalmente sobre ellas. Es en este ejercicio que comprendemos cuán difícil es perdonar. Es bueno saber que los Orientales lo hacen mucho mejor que los Occidentales, porque ellos han desarrollado la meditación para llegar al interior del ser humano, más allá de nuestro ego. (¿O súper ego?)
Mis mejores deseos para los que intenten realizar estas 9 reglas. Para ellos van desde ya mis felicitaciones, porque sé que de esa experiencia quedan en el alma, lo que hemos llamado el amor puro, el constante, el que siempre está y que nos acompaña cada segundo de nuestra vida.